
En esta época de crisis y con una economía en plena recesión en donde la falta de liquidez para las empresas es fundamental, por lo que es muy cuestionable si el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU) deba seguir vigente en este entorno, sobre todo porque este impuesto fue creado para una económica estable tal, que permitiera la inversión de capital y la generación de empleos.
Hoy el IETU se traduce en una gran carga financiera para los contribuyentes, debido que el impacto económico de finales del 2008 detonó en muchas empresas un resultado de perdidas fiscales, las cuales como sabemos no son reconocidas para efectos de determinar el IETU.
Asimismo, muchas compañías tienen una carga financiera y los gastos por intereses tampoco son reconocidos en la determinación del impuesto. Aunado a la falta de flujo que no ha permitido realizar nuevas inversiones que son base importante por el que fue concebido este impuesto y a la necesidad de reducir la planta laboral que también tiene efectos en la determinación del impuesto, se pone en serio riesgo la capacidad de mantenimiento de la planta laboral, por lo que de no tomarse medidas emergentes con urgencia definitivamente muchas empresas no podrán sobrevivir.
ANTECEDENTES DEL GOBIERNO
Hemos visto que el gobierno reconoce esta situación y que. Por medio de decretos o resoluciones ha buscado subsanar situaciones o aspectos ignorados en la Ley, con el propósito de impulsar el desarrollo del país e incentivar la inversión; sin embargo, pensamos que estos beneficios no han sido suficientes o su aplicación no tiene una respuesta o un resultado inmediato en el flujo de las empresas, por lo que recomendamos, de manera urgente:
